top of page

La cascarita de los sueños

  • Foto del escritor: Noemí Torres
    Noemí Torres
  • 30 abr 2025
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 27 jun 2025



¿Qué hacías para divertirte cuando eras niñx? Si estás aquí leyendo, seguramente te gustaba el fútbol y te gustaba salir a jugar la cáscara con tus cuates, armabas las retas de fucho y soñabas que eras un Pelé, un Maradona, quizá un Ronaldinho, un Jorge Campos, un Rafa Márquez, un Hugo Sánchez o cualquiera que haya sido tu ídolo de la infancia, simplemente éramos espectadores de nuestros propios sueños infantiles. Con solo un balón, unas piedras para armar los postes y el espacio más plano y libre de la calle o en la escuela era suficiente, no hacía falta nada más.


¿Cuantas veces rompiste vidrios? ¿Cuantas volaste la pelota a un lugar donde fue imposible recuperarla? ¿Cuantas veces intentaste dominar más de 5 veces el balón? Éramos felices y no lo sabíamos. Hoy, siendo adultos, vivimos otros sueños, quizá no somos el bombero que queríamos ser, el héroe o la heroína de Marvel, la doctora, el maestro, el veterinario, la dentista, el cantante, el artista, la futbolista... somos adultos, con responsabilidades y compromisos, muchos somos lo que menos imaginamos.



Echa una mirada al pasado y verás que el mundo es diferente, ahora es más violento, más insensible, menos amigo de la naturaleza, más materialista y se vive más aislado gracias a las nuevas tecnologías y las redes sociales. Hoy tenemos amigos por Facebook o Instagram, nuestra diversión es mirar videos en el móvil, nuestro mundo y nuestras relaciones sociales giran al rededor de un celular.


Pero, hoy también quizá eres padre, madre, tío o tía, abuelo, abuela, un adulto que por alguna razón tiene algún niño o niña bajo su tutela. ¿Qué mundo les estamos dejando? ¿Qué ejemplo les damos en casa? ¿Les inculcas practicar algún deporte? ¿Les impulsas a ser lo que sueñan? Ellxs son pequeñas luces de esperanza para este mundo. No dejes que su mundo y sus ilusiones desaparezcan siendo tan pequeñxs. No sabemos, quizá ese niñx mañana podría ser lo que tú y yo no pudimos ser. ¿A caso no queremos verlxs felices?


En fin, a quienes aún tenemos un niñx dentro y nos divertimos cascareando todos los fines de semana en el campo o simplemente tenemos el privilegio de hacer algo que nos hace felices:


¡Feliz día del niñx!  


 
 
bottom of page